miércoles, 23 de marzo de 2011

Comunicación

Que contraste, divino contraste

el que nos une a tí mujer de pocas palabras

a mí que para hacer llorar, reir o cantar

tengo que hablar y hablar hasta cansarme.


¿Es que nunca podré en pocos términos

lograr que mis sencillos pensamientos entiendan,

así como tú puedes dejarte escuchar,

con solo una frase al oído, pronunciar?.


Mientras yo busco a alguien, uno tan solo

lea suave y dulcemente en mi corazón,

tú tienes a miles y miles de seres

que tratan de acercarse para conocer tu labor.


Por eso yo quiero por más que sueño sea

o fantasía,

a mi alma trates de alcanzarla,

para que la gente ya no crea,¡Oh! ciencia

querida,

que la Química es enemiga de la Poesía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario