Adiós mi amor más bonito,
aquel que me robaba los sueños con un zumbido,
aquel amor que me hizo estallar
cuando me diste el primer beso en plena oscuridad.
Aún recuerdo la primera vez que salimos,
vimos una película con material un poco subido de tono
que tal vez fue obra del destino como todo.
Lo que más me gustó de ti fueron tu ojos tan penetrantes,
con una mirada tuya bastaba para enamorarme.
Tus labios tan perfectamente detallados,
llenos de dulzura, amor y besos apasionados.
Todas aquellas noches de borrachera,
por no decir que los dos tomábamos como unos cualquiera.
Mi perfume!, mi perfume que según tu era un pinta labios,
uno roto y perteneciente a una cualquiera,
tal vez mi explicación no tuvo lógica...
Pero,¿Qué demonios tiene lógica cuando uno está en Pisco y Nazca?
Recuerdo también las noches en vela,
donde pasábamos el rato abrazados
y diciéndonos huevada y media.
Tu sonrisa tan dulce, tu mirada tan penetrante..
hay mujer como quisiera no amarte..
Pero ya nada tiene sentido,
ni los regalos, ni los perfumes,ni la cena romántica
bajo la luz de la luna llena.
Haz decidido hacerte a un lado,
tal vez no sea bueno, pero yo te quiero aquí a mi lado.
Ahora a quien le hablaré?
a quien besaré y de quien me deslumbraré?
Se apagó la luz que iluminaba mis ojos
y con una lagrima se apago el fuego de mi amor.
Pero espera! no te preocupes por mi,
porque yo seguiré aquí esperando,
que cumplas aquella promesa tuya que me hiciste hace tanto.
Que estarías conmigo y para siempre
que este amor nuestro es real y durará hasta la muerte.